Inmunología

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Descubre cómo el cuerpo humano gestiona los organismos extraños dentro de nuestro propio cuerpo y cómo esto puede provocar enfermedades autoinmunes o trasplantes. Estudiar tolerancia, autoinmunidad y trasplantes te dará un conocimiento profundo de estos conceptos clave en inmunología.

Tolerancia, autoinmunidad, trasplante

Introducción

El sistema inmunitario es una red compleja de células y tejidos que protege el cuerpo contra invasores extraños como bacterias, virus y parásitos. Sin embargo, también debe mantener tolerancia a los autoantígenos y evitar atacar células sanas. Este delicado equilibrio entre inmunidad y tolerancia es crucial para el correcto funcionamiento del sistema inmunitario. En este curso completo, profundizaremos en tres aspectos clave: tolerancia, autoinmunidad y trasplantes.

Tolerancia

La tolerancia se refiere a la capacidad del sistema inmunitario para distinguir el yo del no yo, preservando así los propios tejidos del huésped mientras monta una respuesta adecuada contra antígenos ajenos. Este concepto es esencial para comprender el funcionamiento normal del sistema inmunitario y su desregulación en diversas enfermedades.

Tolerancia central y periférica

La tolerancia central se encuentra en órganos linfoides primarios, como la médula ósea y la bursa de Fabricius (en las aves). Aquí, los linfocitos en desarrollo se examinan para detectar autorreactividad mediante deleción clonal o anergia. La tolerancia periférica se produce en los tejidos linfoides secundarios (ganglios linfáticos, bazo, parches de Peyer) y en órganos no linfoides (por ejemplo, piel, intestino). Los mecanismos de tolerancia periférica incluyen anergia, ignorancia, supresión y deleción.

Regulación de las respuestas inmunitarias

Las células T reguladoras (Tregs) desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la autotolerancia y en la prevención de la autoinmunidad. Suprimen la activación y las funciones efectoras de otras células inmunitarias mediante el contacto directo de célula a célula o la secreción de citocinas como la IL-10 y el TGF-β. Además, las células reguladoras B (Bregs) actúan para modular la inmunidad humoral produciendo citocinas antiinflamatorias como la IL-10.

Autoinmunidad

Las enfermedades autoinmunes ocurren cuando el sistema inmunitario ataca por error los propios tejidos y órganos del huésped. Factores genéticos, ambientales y hormonales pueden contribuir al desarrollo de trastornos autoinmunes.

Enfermedades autoinmunes comunes

Algunas enfermedades autoinmunes comunes incluyen la artritis reumatoide (AR), el lupus eritematoso sistémico (LES), la esclerosis múltiple (EM) y la diabetes mellitus tipo 1 (DT1). Cada una de estas condiciones se dirige a antígenos específicos de sí mismos, lo que conduce a manifestaciones clínicas y patologías distintas.

Respuestas autoinmunes vs. alérgicas

Aunque tanto la autoinmunidad como las alergias implican respuestas inmunitarias inapropiadas contra el yo mismo o contra antígenos inofensivos, respectivamente, existen diferencias importantes entre ambos. Las reacciones alérgicas suelen implicar activación mediada por mastocitos por IgE, mientras que los trastornos autoinmunes implican daño mediado por células T en los tejidos. Además, aunque las alergias suelen desarrollarse rápidamente, las enfermedades autoinmunes suelen tener un inicio más gradual y un curso crónico.

Trasplante

El trasplante de órganos o tejidos de una persona (donante) a otra persona (receptor) es un procedimiento médico esencial para tratar afecciones potencialmente mortales como la enfermedad renal terminal, la insuficiencia cardíaca y la cirrosis hepática. Sin embargo, el éxito del trasplante depende de mantener la tolerancia inmunitaria hacia el tejido injertado.

Complejo de histocompatibilidad (MHC)

El complejo principal de histocompatibilidad (MHC) es un grupo de genes que codifican proteínas de superficie celular que presentan antígenos a las células T. Las diferencias en las moléculas de CMH entre donante y receptor pueden provocar el rechazo del tejido injertado. La tipificación HLA se utiliza para emparejar donantes y receptores según su compatibilidad con MHC.

Terapias inmunosupresoras

Para evitar el rechazo, se administran fármacos inmunosupresores para suprimir la respuesta inmunitaria contra el tejido injertado. Los inmunosupresores más utilizados incluyen inhibidores de calcineurina (por ejemplo, ciclosporina), inhibidores de mTOR (por ejemplo, sirolimus) y corticosteroides. Sin embargo, el uso prolongado de estos fármacos puede provocar complicaciones secundarias como infecciones, linfomas y daños renales.